
Lo cuenta FennyParezco un lobo solitario, y a veces también me siento así. Hoy te cuento lo que me ayuda entonces.
Cuando vamos al parque, hay perros por todas partes. Corren, juegan, se olfatean. Y a veces yo estoy justo en medio y me siento más solo que nunca. Eso es lo extraño de la soledad: no tiene mucho que ver con cuántos hay a tu alrededor. Puedes sentirte a solas en una sala llena y estar muy a gusto solo en un banco.
La primera vez que se lo conté a Daisy, me preguntó en voz baja: “¿También cuando estoy yo?” Le dije: “Contigo no. Pero si no, muchas veces”. Y entonces vino la frase que durante mucho tiempo no me había atrevido a decir: “Pensaba que era el único”.
No eres el único
Justo eso te susurra la soledad: que todos los demás pertenecen, menos tú. Que todos tienen amigos que los entienden, menos tú. En realidad, muchísimas personas se sienten así, solo que no lo dicen. Y como nadie lo dice, cada uno cree que está a solas con ello.
Aquella vez Daisy me respondió: “Gracias por contármelo. Eso es valiente”. Desde entonces lo sé: hablar de la soledad es el primer paso para salir de ella.
Alguien hasta lo dejó por escrito
En la Biblia hay una oración que casi nadie se atreve a decir. La ora David, el rey, el héroe, el hombre de los muchos amigos y guerreros:
Mírame, y ten misericordia de mí; porque estoy solo y afligido.
Sin adornos, sin fachada piadosa. Simplemente: “Estoy solo”. La Biblia tiene lugar para esa frase. Y eso significa que tú también se la puedes decir a Dios.
¿Nadie me entiende?
A veces la soledad es además otra cosa: la sensación de que nadie entiende lo que pasa dentro de ti. Y muchas veces tú mismo o tú misma tampoco sabes explicarlo bien.
No hace falta. Dios entiende también lo que no se dice. En el Salmo 139 dice: “Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos” ✦Salmo 139:2✦. Basta una frase a Dios: “Así estoy ahora”. Dios sabe el resto.
Y Jesús no te entiende solo desde arriba, sino desde dentro. Estuvo cansado ✦Juan 4:6✦. Lloró ✦Juan 11:35✦. La carta a los Hebreos dice que puede “compadecer de nuestras flaquezas” ✦Hebreos 4:15✦. La palabra griega es sympatheō, de donde viene nuestra palabra simpatía. Significa: sufrir con alguien, sentir su dolor junto a él. Aparece solo dos veces en todo el Nuevo Testamento.
Una promesa para ti
La noche antes de su muerte, en la última cena con sus amigos, Jesús les hizo una promesa. Sabía que pronto se sentirían muy solos:
No os dejaré huérfanos: vendré á vosotros.
Esta promesa también es para ti. No estás olvidado ni olvidada, nadie te ha pasado por alto y no te han dejado a solas.
Un pequeño paso para hoy
Escríbele hoy a una persona: “Pensé en ti”. Nada más. Muchas veces se siente igual que tú y tampoco se ha atrevido a escribir. A veces el mejor camino para salir de tu propia soledad es hacer un poquito más pequeña la de otra persona.
Si la soledad se vuelve muy pesada y no se va, no tienes que cargarla a solas. Si necesitas apoyo, alguien con quien hablar, si no quieres estar a solas o no tienes a nadie a quien contárselo: la Línea de la Vida 800 911 2000 (México) y el 024 (España) están para ti a cualquier hora. Y estés donde estés, en findahelpline.com encuentras el número adecuado cerca de ti.
Por cierto, en el parque todavía me quedo a veces solo. Pero entonces llega Daisy trotando y se sienta a mi lado. Y sé que también de eso se encargó Dios.
Citas bíblicas: Reina-Valera 1909 (dominio público). Fuente sobre sympatheō: Bible Hub, Strong’s 4834.